Hoy dejé de fumar. Hace una hora, o un poco menos.
También estoy decidido a no tomar ya, a no decir groserías, a hablar claro, a ahorrar, a no ver pornografía, a no espiar, ir a misa o rezar al menos. Pero sobre todo a no fumar ni tomar.
A la noche se me tiene que ocurrir una plegaria para ayudarme. Debo sacar fuerzas del arrepentimiento y sostener, con el puño alzado, mis deseos.
A ver si no me muero.
Nuk ka komente:
Posto një koment