NOTA PREGONERA.

Este espacio no pretende otra gloria que la de forjarse como un discurso en bruto para demostrar que seguimos siendo una mera fantasía. Hasta el momento todo ha sido un rotundo fracaso, pero seguiremos informando, hasta que se acaben los cigarrillos.

e mërkurë, 3 shtator 2008

En la pulquería III

Don Raúl López-Portillo Corona, amigo y paisano del difunto Pedro Infante, me contó en la pulquería la siguiente anécdota:

Yo tenía un primo, Jesús López-Portillo, que se sentía poeta, llevaba una vida bohemia y se la gastaba en cantinas y burdeles.
Una ocasión, en uno de esos lugares, estando aferrado al vaso, llegó a saludarlo un conocido, que le hizo a un lado la botella y le entregó una servilleta con una petición escrita que decía:
Jesús, amigo mío, te ruego que me digas por favor qué quiere decir amor y por qué lo pintan ciego...
El tal Jesús la leyó, se émpinó de un sorbo lo restante, encendió un cigarro, dejó pasar unos segundos, dió vuelta a la servilleta y ahí en el reverso comenzó a escribir:
Amor es sublimidad,
sensación divina,
que nos llena de encanto y nos fascina
y nos presta de Dios la inspiración.

Ciego lo pintan
porque al ir dejando nustros pasos rotos
nos dirige flechazos a los ojos
para herirnos después el corazón.


Con más o menos palabras esa fue nuestra breve platica. El poeta Jesús López-Portillo vivió poco. Vivía sólo con su mamá. Un día se le ocurrió a la mamá decirle al hijo que tenía pensado casarse con un señor del pueblo. No le hubiera dicho nada porque apenas se enteró Jesús y subió a su cuarto, se encerró, me imagino que se echó uno o dos tragos, y de un balazo se quito la vida.
Por cierto que la mamá ya ni se casó.

Nuk ka komente:

Queda poco tiempo para arrepentirnos...