NOTA PREGONERA.

Este espacio no pretende otra gloria que la de forjarse como un discurso en bruto para demostrar que seguimos siendo una mera fantasía. Hasta el momento todo ha sido un rotundo fracaso, pero seguiremos informando, hasta que se acaben los cigarrillos.

e mërkurë, 22 tetor 2008

Ellos sólo saben de mí lo que yo quiero que sepan.

Mi vida son ocho fantasías.

Ellos saben datos disparatados
que yo no recuerdo haberles compartido.
Saben cuantos focos hay en la casa,
cuantos cuartos tengo, cuantos baños con regadera funcionan,
saben si mi calle está pavimentada
o si tengo microondas.
Ellos saben lo que tengo y lo que no.
En consecuencia,
ellos saben cuánto quitarme y qué venderme,
en consecuencia,
me tienen, entre todos, con las manos en el cuello.

Pero no saben que los sábados bailo cumbias en la cocina,
que siempre sueño con mi cactus
y mi guitarra tocándose sola su primera melodía.
No conocen ni mi cueva, ni su ruta favorita,
ni saben que puedo desaparecer entre un truco de humo
con decir tan solo mi conjuro haciendo un poco de comedia.

Aunque ellos ya sabrán, para aclaración o reto,
encontrarme en la cantina que acostumbro
y a la que nunca podrán entrar:
en primera porque no están invitados,
y en segunda porque no son bienvenidos.

Nuk ka komente:

Queda poco tiempo para arrepentirnos...